martes 20 de octubre de 2009

Sin título



La rutina me ha quitado la habilidad que tenía.

Ya no sé escribir.

sábado 17 de octubre de 2009

Eres un puente


"Estoy ahí, para sujetarte cuando caigas, porque lo harás. Siempre has estado en un puente, has corrido, te has subido por barandillas, te has pasado horas y horas mirando qué había debajo, y nunca veías nada. Has tenido amigas que han jugado contigo en ese puente, unas se fueron, otras se quedaron. Encontraste gente que quiso que saltases, pero no lo hiciste. Y de repente encuentras a alguien, que te hace feliz y que no te hará saltar hasta que no estés preparada. Un aventurero que ante todo vela por ti. Pero yo siempre voy a estar ahí, para cuando saltes, sujetarte, para cuando caigas, ponerte la tirita, para que cuando quieras descansar y haga frío, alguien te tape con la manta cuando él no esté y ese alguien soy yo, tu padre."


Siempre voy a estar ahí, para sujetarte cuando saltes.

domingo 4 de octubre de 2009

You can fly

Seguir siendo niños bajo las mismas cuatro paredes que jugamos a ser mayores. Soñar, reír, vivir nuestro propio libro de aventuras. No parar. Seguir, que nadie nos detenga. Eres libre, completamente libre, tan libre que a veces puedes volar.
Y junto a ti, mientras vuelas, vamos al séptimo cielo escondido entre las nubes.
Me gusta volar contigo, ángel luminoso ; )

jueves 1 de octubre de 2009

Secretos

PostSecret es un lugar de internet donde la gente envía sus secretos en forma de postal. Me gusta leerlos, me gusta guardarme los más bonitos, lo más reales, los que quizás yo también tengo. Hoy va a ser un día de secretos.


Después de pasar toda la tarde haciendo "favores aleatorios",
te dejé en tu coche y te dije: "Le has hecho la noche a alguien".
Lo que realmente quería decir era "Hiciste la mía"


Si hubiera sabido que era el final ¿Lo habría hecho diferente?


Cuando regreses, ámala como hacías antes. Está bien. Y ella se lo merece.


Me he dado cuenta de que a veces perdemos las cosas buenas de la vida
para hacer espacio a las cosas grandes.


Este año he ganado 20 libras de peso.
Les digo a todos mis amigos que estoy intentando bajármelas, pero en realidad...
Me gustan mis nuevas curvas.


Pensar en estar con él es más excitante que estar con él.


Cada noche, durante esos últimos momentos en que estoy despierta pero con los ojos cerrados...
pienso en ti. Y en lo que se sentiría al tenerte al lado, justo en ese momento.


Si ahora mismo me pidieras que me casase contigo, te diría que sí.



En el metro, te vi y te dije (con mi mal acento francés)
"Eres muy bonita" Yo estaba seguro.
Pienso que eres la persona más bonita del mundo.


Me gustaría tener el valor para caminar hacia ti el día de la graduación y decirte:
Buena suerte, te quiero y te voy a echar de menos cada día.
Por favor no te olvides de mí.


domingo 27 de septiembre de 2009

Las canciones de septiembre



"Creo que alguien con tu cabeza, se tendría que dejar llevar y escribir sin borrar lo que te salga, en cada momento, aunque una frase no tenga que ver con la siguiente. Ahí se ve la esencia de la que están hechas las personas, es difícil empezar pero luego va todo seguido. Siempre lo he pensado :) "
Gracias. Por las palabras, porque tú eres el vínculo que me ata a la magia, porque somos tan parecidos que a veces pienso que somos el mismo, porque te gusta leerme, porque te gusta escribir, porque escribes mejor que yo.

Me gusta el sabor de los caramelos de fresa que regalan en los hoteles, sólo esos, los de las farmacias me recuerdan al jarabe. Adoro el color de mis mejillas cuando él me dice lo bonita que estoy, el color de piel cuando me mira de arriba abajo, la sensación de mis labios cuando me da un beso. Estoy orgullosa de mi amiga Paula, de mis dos amigas Paulas, ambas han superado los baches que han encontrado a lo largo del verano. No me gusta que la gente no respete las normas de circulación, que no pongan los intermitentes, que sean irrespetuosos, incluso al volante.La gente que habla demasiado, que miente por decir algo, que no son capaces de pedir perdón. A la vez, me apiado de los que no tienen corazón porque no quieren tenerlo.

Estoy enamorada de mis curvas, de mis kilos de más, de la forma de mi barriguita, de los pasteles que cada día acumulo en mi cuerpo, y pienso, sin lugar a dudas, que ahí reside la belleza, en las curvas de una mujer. Porque las mujeres de verdad tienen curvas, como aquella película de Patricia Cardoso. Me repatea quedarme a las puertas de las cosas que quiero, quedarme ahí mirando el cartel que anuncia "curso de escritura creativa" y preguntarme una y otra vez para qué vienes aquí Nerea si al final nunca entras. Pongo mi mano en el fuego por las imperfecciones que hacen perfecta a una persona y que amar se basa en eso. En querer a la persona tal y como es, aunque odie el color de tus calcetines y el carmín que te pones cuando vas a verle. Querer se basa en la confianza, en la intimidad, en la seguridad, el compromiso, las ganas de crecer, de crecer los dos juntos. En la magia, las miradas, los sentimientos...

Pienso que tk significa menos que tq y que no hay nada comparable con un te quiero. Que no debería haber despedidas, que siempre deberíamos decir hasta mañana, aunque ese mañana sea dentro de tres semanas. Creo que la verdad es lo que todos nos merecemos, y que con el tiempo es a lo que verdaderamente nos aferramos, que lo que no dijimos, duele, pesa, crece y al final explota, y vuelve a doler, aún más. Siento en lo más profundo de mí que hay personas que aportan a mi vida la felicidad en estado puro. Alguna de ellas sueña con ser escritor, otra se tiñe para ser pelirroja mientras que otro lo es de nacimiento. Y a estas personas, les voy a estar eternamente agradecida, porque sus abrazos, en la cuidad del frío, duran eternamente más de una canción.

lunes 14 de septiembre de 2009

Confesiones




El día que confiesas "estoy enamorada de ti"
(mucho más que del electromagnetismo)
es incluso más excitante
que el día que dices "te quiero"
porque ya no aguantas más sin decirlo.
Y aunque no haya respuesta,
a veces,
con el silencio basta.

sábado 29 de agosto de 2009

24 h.



El despertador suena a las 7.30, pero en realidad llevo despierta desde las 6.45. Lo apago, miro el mensaje que me envía una amiga desde Madrid. Parece ser que ayer alguien le robó unos cuantos besos. Me estiro tal y como puedo y me crujen los huesos. Últimamente parece que en vez de dormir me peguen palizas, desde la operación ya no duermo bien. El caso es que me levanto y voy al baño y abro el grifo para que empiece a correr el agua. Me quito el pijama, me meto a la ducha, bostezo, me atraganto, suena la puerta, es mi madre, ya se ha levantado. Salgo, me envuelvo en la toalla, vuelve a sonar la puerta, es mi padre. Desayuno una taza de café gigante, a veces junto a otra de cola-cao, no quiero dejar de ser niña. Cojo la mochila, abro la nevera y guardo el zumo de naranja nuevo. La cierro y me marcho.

Voy a la universidad. Ando, que es muy sano. Con los cascos puestos, por supuesto. La primera canción siempre es de Sabina. Me anima el día. Tarareo y los señores madrugadores como yo - que suelen ser todos muy mayores - me miran raro y yo dejo de canturrear. Canto fatal. Al final llego a la universidad, me meto en la biblioteca. A veces estoy sola, otras no. Estudio. A las 11 recibo siempre un sms tuyo. A las 11:10 siempre recibes un sms mío. Descanso. Saco el zumo de la mochila y me salgo a la calle a pasear. Voy al supermercado, doy una vuelta, bajo a la sección de congelados, me muero de frío, me acabo el zumo. Cuando me vaya a París compraré esos panecillos, pienso. Y lo apunto en mi lista mental de cosas que llevarme. Y me pregunto si algún día veré desde mi casa la Torre Eiffel. Tengo que preguntarte si te gusta París. Me río por dentro. Tengo tantas cosas que preguntarte. Somos especiales.

El caso es que el descanso se acaba, camino hacia la universidad y siempre me paro en el mismo semáforo, preguntándome si ir hacia tu casa, o volver a la biblioteca. Vuelvo a estudiar. A la 13.30 cierran, así que me voy a casa. A comer. A veces como sola. Otras acompañada. Ando otra vez, claro. Y con los cascos, por supuesto.

Llego a casa, comemos y mamá me cuentan su día. Ha ido a la piscina. Otros días se ha quedado en casa. Otros decide autoregalarse bolsos. Mi madre se enamora fácilmente de los bolsos.Yo de los vestidos. Hoy se ha quedado durmiendo. Yo también quiero. Acabamos de comer, quitar la mesa y fregar y me voy de nuevo. ¿A qué hora volverás? me pregunta mientras cojo los melocotones que más tarde merendaré. No lo sé mamá, quizás a las 10. Me voy, otra vez, y ya estoy cansada.

Estudiamos hasta las 18h. Durante media hora soy libre. Y luego, leo. Mis apuntes, una y otra vez y pienso que no sé para qué estudio cosas ideales cuando lo que realmente existe es lo real, que engañamos al mundo si nos da por hacer todo más fácil, aunque si los cálculos fueran más complicados, no sé yo si podría hacerlos. Por mi cumpleaños, quiero un espectrómetro de masas, le digo a Paula, y por unos minutos hablamos de lo mucho que queremos a nuestro ex profesor de electromagnetismo. A las 21h salgo fuera, y normalmente me quedo ahí hasta las 10.Si vuelvo antes, mi madre siempre piensa que me ha ocurrido algo, e intentar convencerla de que no es así, requiere esfuerzo, y estoy cansada. Al llegar a casa no ceno, no tengo hambre. Enciendo el ordenador y me quedo mirando las cosas que he escrito pero que aún no se las he enseñado a nadie.

"¿Sabes por qué te quiero? Porque cuando tus manos se deslizan por mi cintura, ya puede estallar la 3º guerra mundial, que a mí, me da igual."

Sonrío. Creo que ese texto no necesita nada más. 27 palabras justas. Es bonito. ¡Qué tonta soy! pienso. Sonrío. Me voy a la cama. Buenas noches.

El despertador suena a las 7.30, pero en realidad llevo despierta desde las 6.45. Ya estoy cansada.



sábado 22 de agosto de 2009

Bye bye love


Le dijo ella a él.



Y claramente, no volvió, ni siquiera se arrepintió.



sábado 15 de agosto de 2009

Zapatitos naranjas



Escoja el camino que escoja, sé que en un punto aleatorio de él, aparecerás.

Encontrar un compañero con el que llegar a mi destino.




Ilustración de [M]

domingo 12 de julio de 2009

Algo llamado magia




La magia que encierran los recuerdos ayuda a sobrellevar todo tipo de situaciones.
Cuando me desperté después de la operación tenía la sensación de que me había quedado dormida en tu cama, me levantaría y estarías en la cocina comiendo ensaladilla rusa. A lo que me fui a mover, no podía . Mientras miraba a aquella sonriente enfermera su suave voz valvuceaba: "Piensa en alguien, en algo bonito que hayáis pasado, y todo irá bien"
Desde entonces, cuando los dolores se apoderan de mi diminuto cuerpo, cierro los ojos y recuerdo las tardes de verano junto a ti, las meriendas a las 6 de los viernes, las mañanas de invierno a las nueve menos diez, la primera vez que me acompañaste al coche, la segunda que me cocinaste. Recuerdo lo que pensé cuando te vi con un paraguas abierto para mí, debajo de "Facultad de ciencias", cuando entré en aquel bar y me hice la despistada, y de repente apareciste en la barra, junto a mí.
Cuando pienso en todo ello, vuelvo a cerrar los ojos, agarro con fuerza las sábanas y me duermo junto a la magia de tus recuerdos, de nuestros recuerdos. Me duermo sonriendo y sintiéndote aquí, junto a mí.

Gracias