sábado 29 de diciembre de 2007

Un monumento a la perfección

Tengo una amiga, Amanda, algunos la conoceréis del blog anterior y otros ni siquiera la habréis oído nunca.

Amanda es un cielo con nubes a lo lejos y el sol en un extremo. Con Amanda nunca llueve, porque llora para si misma. Con Amanda, las luces de Navidad, se convierten en estrellas fugaces que duran una eternidad en tu vida. Sin ella, las alegría del presente no serían más que nubarrones sin  sentido en un futuro, próximo y lejano que todos vemos llegar, sin querer verlo. Ella es todo cuanto siempre has querido tener. No elige a quién ama, ni quién la quiere a ella, porque Amanda puede amar a todos y ser correspondida, no existe problema. Es su don, tan sólo tiene que ser ella. A veces la envidio por eso, porque no es demasiado guapa, ni demasiado atractiva, ni siquiera se podría decir que es demasiado sexy. Tan sólo tiene curvas, y las luce como si de un monumento se tratase. Amanda es eso, un monumento a la mujer soñada, ideada, querida y añorada por cada hombre que se digne a tenerla entre sus brazos. 

Estoy segura de que te enamorarías de Amanda, porque todos estamos prendados de ella. Tan sólo tienes que darle un poco de cuerda para ganarte un poquito de su dulce corazón. Porque es dulce, cariñosa, estrepitosa y algo salvaje. Pero todo ello la hace aún más única. Muchas veces la he mirado, me he preguntado exáctamente qué era lo que tenía, qué la hacía especial a las demás y aunque yo tenga la respuesta, no puedo contartela. Todos tenemos secretos ¿no? Y si tú lo supieras, la cuidarías más aún de lo que estoy seguro que llegarás a cuidarla. Dejaría de ser un cielo para convertirse en una amapola. Bonita, frágil, sin aire ni alas. 

Cuándo la mires a los ojos y sepas que le brillan porque es magia, cuando sientas sus manos recorriendo tu corazón de hombre lobo, cuando sientas que sus palabras curan cada una de tus penas de mujer abandonada, cuando ella llegue a tu vida, siéntete único, porque entonces todo cambiará y será un poco menos real. Porque Amanda es eso, un sueño, un monumento perfecto. Amanda es tu vida.

1 estrellas fugaces:

viento dijo...

Dan ganas de conocerla, de veras.