Me llamaste para preguntarme si seguía escribiendo, para contarme que no habría viaje a la Luna y que dejabas mi sorpresa colgando de un hilo, por si algún día sentías que debías dármela...
Quisiste hablar conmigo, sin palabras, porque,así, decías, la verdad duele menos...Duele menos...Aunque en realidad duele lo mismo y perdura más con el tiempo, pero eso te gustaba, que te recordaran, que siguiesen ahí, para poder afirmar que en su historia, tú tenías uno de los mejores papeles...
A lo de escribir te dije que sí, que había tenido unas pequeñas, pero grandes ideas, que nunca llevaría a cabo porque mis palabras y mi nombre no valen tanto. Tú sonreíste. Sabíamos que no llegarían muy lejos, con suerte a 346 kilómetros a la deriva de donde yo me encontrase, pero aquel puerto, por ahora, no lo encontraba...
El silencio reinó todo nuestro mundo, toda nuestra despedida, porque llamabas para eso, para decir adios, y asegurarte que si no te quedabas aquí, si que lo haría tu recuerdo, o las palabras o quizás la magia...Y querías irte tranquilo...La gente se va sin nada y vuelve con todo,me decías siempre...Y yo te contestaba que, en mi caso, me iría con todo y volvería con nada...y reíamos...
Pero el silecio anidó en nuestra despedida, diciéndonos todo, sin palabras, porque así duele menos...Sólo faltaba colgar...El tiempo seguía...El tiempo corría y aún te faltaba llamar a más amigos,a compañeros,a tu abuelo...Pero aquel silencio perduró los días que duró nuestra conversación muda...
Antes de nada, antes de cortar el hilo, antes de sonreír sin sonrisa, antes de dejar de tener un papel en mi obra, antes de pasar de ser tú a ser alguien...Dijiste:
Echaré de menos tus labios y lo que va con ellos...
Aunque nunca los besases, aunque nunca los rozases...
Y así...Te fuiste...
viernes 17 de agosto de 2007
Conversaciones mudas,conversaciones sin palabras
Publicado por Muñeca Pepona en 17:56 0 estrellas fugaces
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