-¿Sabes qué existe un tipo de mariquita que una vez que ha crecido, su única misión en este mundo es encontrar pareja? Y si no la encuentra, prefiere morir a fracasar.
-¿Las mariquitas también quieren?
-Hacen mucho más que eso...Las mariquitas aman, desean, encuentran...
-No lo sabía...
-Llevo 26 meses, 4 días y 13 horas contigo. Recuerdo cuando te conocí, y la hora exacta en la que me besaste. Guardo la primera quiniela que hicimos juntos, todas las entradas de cine y los tickets de autobus que he tenido que pedir para ir hasta tu casa. En esa misma caja donde va todo, también está la cucharilla del helado que me compraste en la primera cita y los pendientes de 3 euros que me regalaste por mi cumpleaños. Tengo hasta la última pizca de aliento que me diste y una colección de 764 mensajes de texto en el móvil. Se podría decir que nos queremos, pero tú nunca me lo has dicho. Al igual que nunca me cogiste de la mano o me invitaste a pasar 2 días contigo en la montaña...
-No me gusta la montaña...
-No es cuestión de eso. Me da lo mismo playa que montaña que cuidad...Tú me alegras cuando paso contigo una vez al mes, tres horas. Sólo me alegras tres horas...¿Sabes qué un mes tiene 720 horas?¿Y sabes que porcentaje de tiempo me haces feliz en ese mes a tu lado? 0,00416...Y si no te lo crees divide 3 entre 720...
-¿A qué viene todo esto? Yo siempre te he dicho que esto no sería fácil y...
-0,00416...Ni siquiera quise calcular lo que me habías hecho feliz en estos 26 meses...Porque sabía que me lamentaría, que me daría pena de mi misma... Me voy...Merezco algo más que un mísero porcentaje...Merezco a alguien a quien no le de vergüenza decir: Esta es mi novia...Aunque en realidad, lo peor de todo es que me enfrasqué en esta relación, aún sabiendo que nunca me dirías que yo para ti, era tu novia...Esta vez me voy, de verdad. No volveré...
-¿Pero por qué?
-Porque he conocido a alguien que vale muchísimo más, porque tú me consumes, me creas más penas que glorias, porque tú no eres capaz de quererme...
-¿Él sí?
-Él me quiere desde que me vió sonreír...
-No te vayas, te quiero, te necesito, te amo, no sé vivir sin ti...
-No me digas que me quieres, porque no es cierto, te engañas a ti mismo...No me lo digas nunca más... Te lo suplico...Porque esta vez tengo más claro que nunca, que me voy. Me llevo mucho aprendido y ganado de esta relación estridente. He aprendido lo que quiero y lo que no, y justamente en esto último estás tú...No tengo por qué pedirte perdón, ya que, desde mi punto de vista, te di demasiado y recibí bastante poco. Esperé y esperé, y un día, alguien me rescató a mi de esto. De algo que naufragó desde aquella primera cita.
-¿Por qué no lo has hecho antes? ¿Por qué no te largaste entonces?
-Porque necesitaba sentir que tenía fuerzas, y que no volvería la cabeza arrepentida, pensando en lo que podría haber sido...
-No lo te vayas...
-Ya es tarde...siempre llegas tarde. Nada de flores, ni llamadas, ni encontronazos poco casuales...Tú ya no estás en mi vida...


