lunes 31 de diciembre de 2007

Nadie escribió palabras tan sinceras...


"Cambiarás el mundo con tus palabras...

Tus palabras me hicieron encogerme,
me abriste un pensamiento.
Jamás nunca me pasó,
me has hecho pensar, intentar saber hacia dónde me dirijo.

Tu escrito estaba lleno de sentimiento,
cada letra me hacia más daño.
Nunca pensé que llegaría hasta tal punto,
quizás algún día su vida coja rumbo fijo,
el rumbo correcto, solo se lo deseo.

Me has hecho aprender hacia dónde caminar,
he querido saber como hacerlo,
solo te digo que si no cumplo mi palabra,
házmelo saber, y date las gracias por lo mucho que me ayudas.

Jamás encontraré a alguien como tú,
si te vuelvo a fallar no me hables nunca,
no me lo mereceré.

Quizás él pueda dar marcha atrás, 
pero solo sé que tú le puedes hacer cambiar,
solo se que me empeñaría en que cambiase,
si creíste en él solo pido que vuelvas a hacerlo.

A mi tus palabras me han hecho aprender,

me han hecho sentir."

Y luego me diste las gracias, después de escribirme esto, después de que la últimas lágrimas del año, recorrieran mis mejillas...Respecto a ti, ya te lo he dicho todo. Respecto a él, se perdió hace tiempo y siempre he creido que la da miedo encontrarse. Pero gracias por decirme lo que ya sé, que le importé más que nada y que ahora, aún le importo. Él a mí también, aunque no sea el mismo. Aunque estas palabras, le duelan, aquí estoy, porque no me alejo, a pesar de las estupideces que te metes en tu vida, a pesar de ello, sigo aquí, y creo que por eso, ya me he ganado un sitio en el cielo.

¡Feliz nuevo año! Quizás en él, las cosas nos vayan mejor, a los tres.

sábado 29 de diciembre de 2007

Un monumento a la perfección

Tengo una amiga, Amanda, algunos la conoceréis del blog anterior y otros ni siquiera la habréis oído nunca.

Amanda es un cielo con nubes a lo lejos y el sol en un extremo. Con Amanda nunca llueve, porque llora para si misma. Con Amanda, las luces de Navidad, se convierten en estrellas fugaces que duran una eternidad en tu vida. Sin ella, las alegría del presente no serían más que nubarrones sin  sentido en un futuro, próximo y lejano que todos vemos llegar, sin querer verlo. Ella es todo cuanto siempre has querido tener. No elige a quién ama, ni quién la quiere a ella, porque Amanda puede amar a todos y ser correspondida, no existe problema. Es su don, tan sólo tiene que ser ella. A veces la envidio por eso, porque no es demasiado guapa, ni demasiado atractiva, ni siquiera se podría decir que es demasiado sexy. Tan sólo tiene curvas, y las luce como si de un monumento se tratase. Amanda es eso, un monumento a la mujer soñada, ideada, querida y añorada por cada hombre que se digne a tenerla entre sus brazos. 

Estoy segura de que te enamorarías de Amanda, porque todos estamos prendados de ella. Tan sólo tienes que darle un poco de cuerda para ganarte un poquito de su dulce corazón. Porque es dulce, cariñosa, estrepitosa y algo salvaje. Pero todo ello la hace aún más única. Muchas veces la he mirado, me he preguntado exáctamente qué era lo que tenía, qué la hacía especial a las demás y aunque yo tenga la respuesta, no puedo contartela. Todos tenemos secretos ¿no? Y si tú lo supieras, la cuidarías más aún de lo que estoy seguro que llegarás a cuidarla. Dejaría de ser un cielo para convertirse en una amapola. Bonita, frágil, sin aire ni alas. 

Cuándo la mires a los ojos y sepas que le brillan porque es magia, cuando sientas sus manos recorriendo tu corazón de hombre lobo, cuando sientas que sus palabras curan cada una de tus penas de mujer abandonada, cuando ella llegue a tu vida, siéntete único, porque entonces todo cambiará y será un poco menos real. Porque Amanda es eso, un sueño, un monumento perfecto. Amanda es tu vida.

martes 18 de diciembre de 2007

Fotógrafa, escritora, perdida...


- Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo?
- No. Sí. Ya se arreglará.
- ¿De veras? Fíjate en ti.
- Gracias. Cuánto más sabes quien eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas.
- Ya. Esque aún no sé lo que quiero ser… ¿Sabes? Quise ser escritora pero odio lo que escribo y… intenté hacer fotos pero eran muy mediocres. Todas las chicas pasan por una fase de fotógrafas… y por querer un boli, ¿sabes? Y haces fotos tontas de tus pies…
- Ya lo averiguarás. No te preocupes por eso, sigue escribiendo.
- Pero esque soy mala.
- Eso es lo bueno.

Lost in translation...

Hoy me siento así...

De siete a ocho, durante tantos años...


-Se sentó en aquel columpio a esperar(te)...pero tú nunca te dignaste a aparecer. Creo que al final, se enamoró del viento, y no fue al revés, porque el viendo ya estaba loquito por ella.
-¿De veras crees que paso eso?
-Así fue y así lo creo. ¿Qué otra cosa pudo pasar?
-Que me esperase eternamente.
-Ella no haría eso.
-También podría haber venido a buscarme.
-Tú la abandonaste, tú tenías que volver a por ella.
-Podría haberse ido con cualquiera.
-¿En serio crees que podría hacer eso?
-No.
-Entonces esa no es una posibilidad.
-¿Cuáles más hay?
-Ninguna, porque sabías que ella se quedaría ahí, de siete a ocho, todos los días. Y que cada uno de ellos esperaría a que volvieras. En cada instante, en cada momento, creo que nunca se sentó en aquel columpio sin pensar en ti. Sin quererte, sin estar dolida.
-¿Qué hora es?
-Las ocho menos cinco.
-¿Crees que debería ir?
-¿En cinco minutos le vas a poder decir lo que no le has dicho en de siete años?
-Yo no sabía que me esperaba.
-Siempre supiste que ella lo haría. Cuando fue a buscarte a una cuidad que no conocía, cuando llamó a tu puerta y se quedó tres días delante de ella. Sabías que te quería. Sabes que como ella no hay nadie, y que no te la mereces. No creo que debas ir, y decirle que después de siete años, has vuelto, que no sabes si es por ella, o por ti, o simplemente porque la fulana por la que la dejaste, ya no te quiere a ti. No vayas si no la quieres tanto como la quisiste. No hace falta que le hagas más daño del que ya le has hecho.
-¿Le va todo bien?
-No ha cambiado en nada. Quizás un par de kilos más, que realzan su majestuoso cuerpo lleno de curvas, quizás un poco más de madured y otro tanto de inteligencia. Montó la guardería de la calle Benedí, y está contenta. Creo que es feliz.
-Será mejor que no vaya.
-Ve.
-Pero si tú me has dicho que...
-No me lo perdonaría. Ve y dile que has vuelto. No le digas nada de la fulana esa, ni le digas que vienes para quedarte. No le digas que piensas en ella. Tan sólo ve, y siéntate a su lado. Contempla el atardecer...Tan sólo eso...Las palabras, algunas veces, sobran
-Pero...
-Shhhhh...Corre, vas a perderla otra vez.

sábado 15 de diciembre de 2007

7x7=49

No puedo sacar de mi cabeza esas 7 palabras. Lo mismo en inglés, lo mismo en castellano. Siete palabras. Siete razones y siete perdones que nunca quisiste escuchar. Más bien no te escribo a ti, si no que lo hago al olvido, o a la soledad, o quizás al deseo. No tengo muy claro en qué situación me tienes ahora, aunque supongo que en el más lejano de los términos que indican distancia. 

De vez en cuando, te permites el lujo de recoradarme, de quereme por momentos diminutos de tiempo. Y lo siento.No puedo hacer más, no hay nada más. No eres el mejor para mí, ni yo soy la más madura de todas, pero fuimos ideales, fuimos perfectos en un momento. Las prisas, las heridas, las personas, nosotros...Enturbió todo aquello...o eso es lo que me resigno a creer.

De nuevo te escribo, aunque no lo leas, aunque sepas que sigo haciéndolo, quizás un día, adquieras el valor para venir aquí y saber que aún te recuerdo. Por todo, por el dolor, por el amor, por las canciones, por ti y por mí...porque fuimos el amor de nuestras vidas, y eso, ni la distancia, ni las palabras, ni los besos, me lo van a robar.

De nuevo, lo siento.

Siete perdones, siete letras, siete momentos y nadie como tú.

Love of my live, you hurt me.

viernes 14 de diciembre de 2007

El vagón y el pasado perdonado


-Necesitaba decírtelo
-¿Decirme qué?
-Que te quise con locura, como nunca quise a nadie.
-Lo sé.
-¿Lo sabes?
-Desde siempre, desde hace 3 años, cuando te dije que te quería.
-Pero...
-Lo he sabido siempre, otra cosa es que nunca lo qusiese creer.
-¿Por qué?
-Porque quererte fue lo más hermosos y doloroso que he experimentado en mi vida. Tú has sido, miles de veces, el por qué de todas mis preguntas y las razones por las que seguí adelante. Te esperé, te esperé durante más de un año. Y volviste cuando yo me rendí. Y te seguía queriendo y lo seguiré haciendo hasta que un día me canse de vivir.
-No sé que decir...
-No tienes que decir nada. Te he perdonado. Por esto, por aquello, por lo otro, y por todo lo que me harás en un futuro.
-Gracias.
-No hay de qué. Ya era hora de perdonarte, ¿no crees?
-Te...
-Shhh, no lo digas. Quizás en otro momento. No podría perdonarme a mí misma que me dijeras te quiero ahora.
-¿Por qué?
-Porque he dejado de odiarte y no quiero, volver a darme cuenta de mis sentimientos. No ahora.
-¿Lo haces?
-¿Quieres que lo haga?
-No lo sé. Eso lo tienes que decidir tú.
-Tenías que haber dicho. Sí, quiero que me quieras de la misma forma, alocada y pasional, que te quiero yo a ti.
-Pero no he dicho eso...
-No has dicho nada...
-¿Quieres que te diga lo que realmente quiero?
-Sí.
-A ti.

Ella se sentó en aquel vagón, sabiendo que había perdido lo que más había amado. Ella se sentó en aquel vagón, y él, suavemente, le rozó la mano...

Podría escribirte poesía


Podría pegarme toda la vida mirándote,
y no me cansaría.
Podría decirte que no te quiero,
pero te mentiría.
Podría dejar de soñar despierta contigo,
pero me pregunto, con qué soñaría
porque si no te tengo,
estoy vacía.
Podría decir que las horas pasan sin ti,
que el tiempo no se detiene cuando te veo,
pero de nuevo, me engañaría.
Podría no pensar en ti, cuando estás
o dejas de estarlo, pero sería inútil
porque me dolería.
Podría sentir tus manos por mi cuerpo
por mi alma, una vez a la semana,
pero de siete días, seis no viviría.
Podría besar otro labios sin sentir reparo,
incluso podría decir te quieros vacíos,
enviados y sentidos, fuera de mi corazón,
pero sería inútil y costoso si no son tus labios,
si no es tu alma que la tiembla por dentro,
cuando lentamente escuchas,
que sin ti, nada de esto, tiene sentido,
que sin ti, me moriría.
Podría vivir sin mirarte, sin quererte,
sin sentirte, sin olerte, pero creeme,
cuando te diga,
que entonces, no sonreiría
porque todo tú,
eres mi poesía.

miércoles 12 de diciembre de 2007

Un año de blog


Un año de palabras, de gente olvidada, de gente ganada. Un año de ti, sin ti y contigo. Un año de todo, y de poco. De empezar y querer abandonar, de abandonar sin haber empezado.

Un año de visitas, un año de ilusiones, de decisiones, de idas y venida, de vueltas sin sentido y de encontronazos varios, que hacen tener los pies, de nuevo, en la tierra.

Un año de amores de verano, de pasiones, de miradas sin respuesta, de conversaciones vacías, un año de esperas, de citaciones, de sentimientos. Un año lleno de palabras, lleno de 80 entradas en las que cada una de ellas, alguien distinto me emocionaba. 

Un año en el que, he encontrado lo que quiero y lo más, importante, me he encontrado a mí misma en los alrededores de la pérdida.

Un año de blog. Felicidades muñeca pepona.

lunes 10 de diciembre de 2007

Déjame andar lentamente por las calles de tu piel...

...y sentir la brisa que recorre cada parte de mi cuerpo, que sube por mis piernas y se alberga en mi ombligo. Déjame sentir las mariposas en el estómago una vez más, que ese cosquilleo sea mio por instantes infinitos de tiempo, en los cuales, únicamente pueda pensar en ti. 
No sé muy bien, cómo lo haces, no sé que creas en mí. Quizás eres magia, o simplemente seas poesía. Dime, ¿qué eres? ¿Un poquito de todo y otro tanto de nada?
Déjame sola cuando ande por las avenidas de mi pensamiento y sepa, y crea, que esto será eterno. Déjame que imagine una vida sin ti, para darme cuenta de que la vida contigo es todo lo que siempre he soñado. Déjame que te extrañe de tal forma que me muera sin tus besos, déjame, una vez más, que te tenga entre mis brazos y sepas que nadie me abrazará de la misma forma, ni con tanta intensidad.
Cerraré los ojos y las lágrimas se desvanecerán lentamente por mis mejillas, sonrojadas y regordetas, pero todo ello soy yo. Con amor, con pasión, contigo y sin ti. Tú eres mi chispa de mi vida, tú eres, por momentos, mi razón de sonrisa. Eres todo lo que tengo, cuando ya no tengo nada. 
Te extraño, te quiero, te echo tremendamente de menos. 



Dedicado a todos aquellos que están enamorados, correspondidos o no, pero que están enamorados.

Nunca quise, volver a escribir para ti

Empecé este blog, con el mismo propósito que nació el otro. Tú. Aunque en el primero te quería locamente y en este más bien, te olvidé lentamente.

El miércoles es nuestro no-año de una no-relación que tuvo más momentos malos que buenos, pero que fue nuestra, aunque ni siquiera pudimos llamarla relación. Queríamos que nos quisiesen, pero tú la añorabas a ella y yo te añoraba a ti. Tú me destruiste a mí, por dentro hace ya algún tiempo y yo llegué justo en el instante en que ella te había abandonado. Pero no te escribo hoy por nuestro no-año, ni por nuestra no-relación, ni para(volver) a decirte cosas que ambos sabemos. Te escribo porque Ángel puso un corto,( http://www.youtube.com/watch?v=3KQ52NmgV6I ) que me animé a ver, y me recordó a ti. Yo no me compré un perro, yo, fui más práctica y me corté el pelo. Pero la cuestión es, que no fue ni el pelo, ni las sonrisas, ni los litros de lágrimas que derramé durante tanto tiempo, simplemente, que me ha dado por pensar, qué pasó exactamente en mi vida, para que un día le dijera al peluquero, córtame corto el pelo. 

-¿Cómo de corto? 
-Como la de la foto. 

-Pero si te ha costado mucho tiempo tener esta melena.

-Da lo mismo, tú cortame el pelo.

Una hora más tarde el pelo me rozaba, únicamente, la nuca. Entonces, no supe, exactamente por qué, pero 10 días después, cuando yo ya te dije que tenía bastante con quererte y esperarte, tú, volviste. Cuando no quedaba ni una gota de esperanza, cuando yo ya no te quería. Pero supongo que luego te quise por lo que fue en su momento y no por lo que eramos entonces. Me corté el pelo, no por ti, si no por mi. Por empezar de nuevo, por querer despegarme un poco de ti. Todo lo que siempre habías detestado que hiciera, lo convertí en realidad. Me comías la uñas, me las pintaba, me hice un pircing, empecé a escribir en serio, te echaba de menos. Supongo que así fue mi venganza. Pero hoy, estoy aquí para decirte que siempre serás a quien más quise durante más tiempo, pero ahora tengo la oportunidad de querer a alguien de la misma forma que te quise a ti. Puedo tocarlo, besarlo, acurrucarme a su lado y que el tiempo pase de una forma a la que no estoy acostumbrada. Te parezca bien o te parezca mal, he decidido darle la oportunidad de quererme, de ser completamente suya, de que mi mente, sólo piense en él. Se lo merece, es buena persona, de veras. Te caería bien. Quizás algún día, un día de esos en los que tomamos café en 15 minutos, quizás uno de ellos, me mires y te des cuenta de todo, pero hasta que ese día llegue, me quedo a un lado, sentada, esperando. 

Porque aunque vuelvas, como lo que fuiste en su momento, creo, que en esta vida, ya nos hemos hecho mucho daño. Quizás en otra vida, nos queramos por siempre jamás, pero en esta, me temo que no será así. 

Encantada de ser quien te quiso durante tanto tiempo, y de ser a quien quisiste de una forma accidental. 

Ahora voy a querer a alguien que, estoy segura, me querrá de la misma forma loca de la que yo, prentendo y espero, quererle. 

Alégrate por mí, al fin he encontrado a alguien que crea mariposas en mi estómago. 

Gracias por todo, porque sin ti, no habría sido la mitad de lo que soy.



Feliz lunes de rutina, feliz semana navideña

miércoles 5 de diciembre de 2007

Tú la encontraste a ella...

...aunque ella te rescató a ti.

Ella, gorro rojo en mano, quería que la quisiesen y quería querer con todo el corazón. Él, hombre solitario y roto, no creía en las mujeres y menos en aquellas que buscaban el amor. 
Pero la vida es tan perra, que en cada esquina, cuando menos te lo esperas, encuentras a alguien, que te hace respirar un poco más de aire del que necesitas, hace que tu pensamiento se quede en las nubes y esa persona te salva del abismo en el que te encierra la rutina y la falta a cariño. ¿Dónde estábamos? Ah sí, cuando la vida es tan perra que te envía a alguien, a quién no quieres querer, pero acabas queriendo. Pues eso le pasó al hombre sin sombra, con la mujer de rojo. Que él no quería quererla y ella quería que la quisieran. Que lo hicieran con locura, con esa locura sana en la que las mariposas revolotean por tu estómago y salen de tu boca en forma de versos de amor. De esa locura, y de ese tipo de amor. Del que te ciega, del que te hace tan feliz que piensas que nadie en este maldito, pero necesario mundo, está con el corazón tan rojo como tú. 
Esa clase de amor, esa clase de pasión, todos aquellos sentimientos los generó ella en él, porque era fácil quererla, porque era sencillo enamorarse de ella. ¿Y de él? De él, con el tiempo y sin las sombras, fue menos enrrevesado, porque finalmente ella consiguió lo que quería, que la quiseran y él, acabó como siempre, confiando en una mujer, que un día, tarde o temprano, le partiría el corazón, porque como dijo alguien alguna vez, las mujeres son la droga para el mundo, pero la mayor amenaza a la vez..¿Y sabes qué? 
Que el hombre sin sombra se equivocó, y esa frase estúpida, también, porque ella no le partió el corazón...ella lo rescató...y a cambió...él la encontró.

Así funciona el amor.

lunes 3 de diciembre de 2007

Rubia de la cuarta fila


''Por un momento quise ser uno de esos amores de los que escribes"

Cuando tus manos rozan mi piel, tus besos iluminan mi alma, cuando los gorriones se convierten en canciones, estás a mi lado. Te miro y me estremezco, tiemblo, sonrío, vuelo, anhelo, pienso, siento, quiero...
¿Hasta dónde?  Hasta donde llegue,hasta donde me lleves de la mano.Hasta donde quieras que los besos del pasado se conviertan en meros recuerdos,y que lo nuestro sea algo real,algo que nos erize la piel y nos haga vibrar, rozando, finamente la línea que separa  el sueño de la realidad.
Susúrrame al oído, muy suave, muy lento que tu corazón late, a tal ritmo, y con tanto esfuerzo ,que a veces tienes miedo,a veces piensas que se te va a salir cuando me acerco, poco a poco,a  ti, y oyes como mi respiración se acelera, como las mariposas de mi estómago revolotean.
Dímelo, siéntelo... Porque a mí me pasa eso. Y no es un sueño, es un hecho, es algo a lo que vulgarmente le llaman amor, pero yo, le he puesto tu nombre.