
Empecé este blog, con el mismo propósito que nació el otro. Tú. Aunque en el primero te quería locamente y en este más bien, te olvidé lentamente.
El miércoles es nuestro no-año de una no-relación que tuvo más momentos malos que buenos, pero que fue nuestra, aunque ni siquiera pudimos llamarla relación. Queríamos que nos quisiesen, pero tú la añorabas a ella y yo te añoraba a ti. Tú me destruiste a mí, por dentro hace ya algún tiempo y yo llegué justo en el instante en que ella te había abandonado. Pero no te escribo hoy por nuestro no-año, ni por nuestra no-relación, ni para(volver) a decirte cosas que ambos sabemos. Te escribo porque Ángel puso un corto,( http://www.youtube.com/watch?v=3KQ52NmgV6I ) que me animé a ver, y me recordó a ti. Yo no me compré un perro, yo, fui más práctica y me corté el pelo. Pero la cuestión es, que no fue ni el pelo, ni las sonrisas, ni los litros de lágrimas que derramé durante tanto tiempo, simplemente, que me ha dado por pensar, qué pasó exactamente en mi vida, para que un día le dijera al peluquero, córtame corto el pelo.
-¿Cómo de corto?
-Como la de la foto.
-Pero si te ha costado mucho tiempo tener esta melena.
-Da lo mismo, tú cortame el pelo.
Una hora más tarde el pelo me rozaba, únicamente, la nuca. Entonces, no supe, exactamente por qué, pero 10 días después, cuando yo ya te dije que tenía bastante con quererte y esperarte, tú, volviste. Cuando no quedaba ni una gota de esperanza, cuando yo ya no te quería. Pero supongo que luego te quise por lo que fue en su momento y no por lo que eramos entonces. Me corté el pelo, no por ti, si no por mi. Por empezar de nuevo, por querer despegarme un poco de ti. Todo lo que siempre habías detestado que hiciera, lo convertí en realidad. Me comías la uñas, me las pintaba, me hice un pircing, empecé a escribir en serio, te echaba de menos. Supongo que así fue mi venganza. Pero hoy, estoy aquí para decirte que siempre serás a quien más quise durante más tiempo, pero ahora tengo la oportunidad de querer a alguien de la misma forma que te quise a ti. Puedo tocarlo, besarlo, acurrucarme a su lado y que el tiempo pase de una forma a la que no estoy acostumbrada. Te parezca bien o te parezca mal, he decidido darle la oportunidad de quererme, de ser completamente suya, de que mi mente, sólo piense en él. Se lo merece, es buena persona, de veras. Te caería bien. Quizás algún día, un día de esos en los que tomamos café en 15 minutos, quizás uno de ellos, me mires y te des cuenta de todo, pero hasta que ese día llegue, me quedo a un lado, sentada, esperando.
Porque aunque vuelvas, como lo que fuiste en su momento, creo, que en esta vida, ya nos hemos hecho mucho daño. Quizás en otra vida, nos queramos por siempre jamás, pero en esta, me temo que no será así.
Encantada de ser quien te quiso durante tanto tiempo, y de ser a quien quisiste de una forma accidental.
Ahora voy a querer a alguien que, estoy segura, me querrá de la misma forma loca de la que yo, prentendo y espero, quererle.
Alégrate por mí, al fin he encontrado a alguien que crea mariposas en mi estómago.
Gracias por todo, porque sin ti, no habría sido la mitad de lo que soy.
Feliz lunes de rutina, feliz semana navideña