Espero que el viento no te tape los ojos,
espero que sigas siendo feliz,
que tu mirada no se apague.
Espero que tus sueños no se amarguen,
ni las ilusiones pierdan su color.
Espero con impaciencia tu regreso,
aunque venga cargado de dolor.
Ansío, espero, me muero, por una vida
sin ti, aunque dudo que pueda estar contigo.
No te espero, ni te quiero, ni siquiera te anhelo
pero quedan mejor unos versos de amor
ya que la traición nos pilla de paso.
Los gatos de cuatro patas cantan bajo la luz
que nunca has dado, para decirte que me han visto
sonreír en los labios, rasgados y olvidados,
de un muchacho de pelo alborotado.
Las estrellas iluminan mi cara,
las noches se pierden en mi mirada,
los amaneceres se esconden en mis sábanas
y tú jamás volverás a presenciarlas.
Soy la deuda de tu vida, que no se paga con dinero.
Seré la espina que duele, la niña que anhelas,
tu pensamiento inquieto, un soplo del pasado,
la mujer de tu no vida.


2 estrellas fugaces:
ufff...esto me recuerda mucho a alguien de francia....
:'(
jo
besitos!
Lo has escrito tú, nerea?
Es precioso, y me ha tocado la fibra sensible..porque me siento identificada..
porque el amor también duele,y a mi hoy me duele, en la distancia, y esperando que pasen los días, que vuelva a verle en una seman..y que todo, todo, vuelva a ver como siempre.
Gracias preciosa
Un besote
Elenita
Publicar un comentario en la entrada