domingo 30 de marzo de 2008

Smile me

Te escribo desde un domingo sin resaca y demasiado vino por mis venas. Recuerdo por qué me enamoré de ti, por tu sonrisa, y ayer, accidentalmente me sonreíste y por dentro me dije a mí misma que eso es lo más bonito que tienes, y que nunca te lo dije.
Hay tantas cosas que no te dije, aunque las palabras sin sentido ni voz, ambos las tenemos en el cajón de nuestras mesillas, por si alguna noche cuando no podemos dormir, abrirlas y recordarnos.
Sabes que mis últimas palabras no fueron verdad y que al final aprendiste a leerme entre líneas, aunque ahora empiezo a creer que nos es tan complicado.
La miel en los labios es como siempre te recordaré.
Recorre el camino sin demasiados baches, no saltes si no es necesario y no te ahogues si las cosas no flotan.
Eres fuerte y lo demás sobra.
Felices sueños.
Siempre duermes de día, porque por la noche, la oscuridad no te deja.

1 estrellas fugaces:

monty! : ] dijo...

me gusta mucho.

soy de las que piensa que se ha de decir aquello que sintamos. sino siempre se quedan ahi clavadas
y luego
es imposible decirlas.
:)