
No me duele todo esto. El que vengas para no quedarte, las caricias perdidas, las llamadas no realizadas, las cartas extraviadas. No me mata olerte entre la gente, ni ir para buscarte y que ya no estés. Ni siquiera el esperar(te). Lo que me molesta es dormir ocho horas de tirón, únicamente porque lo último que he escuchado ha sido tu voz. Por más que otros labios rocen los míos, no dejo de quererte.No dejo de pensar en ti. Todo esto me está matando. Te quiero a rabiar, por más que lo intento no puedo dejar de hacerlo.
domingo 12 de octubre de 2008
¡Cuánto duele!
Este texto es de Muñeca Pepona en 19:37
Etiquetas: Mi pasado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


3 estrellas fugaces:
lo peor es descubrir que lo que estás harta de escuchar como frases hechas, sin darle más importancia, cobra sentido para ti... y claro que duele.
Que te puedo decir... estoy en las mismas, queriendo a rabiar y tratando de olvidar como tu dices.
Ánimo y abrazote a la distancia..
quizas debas dejar de intentarlo y dejar fluir todo lo q hay en ti, poco a poco se irá calmando todo ses fuego interno
Publicar un comentario en la entrada