Doy un paso. Tú me gritas. "Espera". Me detengo. Me vuelvo. Sonríes. Suspiras. Respiro. Me miras. Te digo que estamos en otoño. Tú que hace buen día. Andamos. Alguien me llama. Cierro los ojos. Paramos de nuevo. Viene. Andamos los tres. Hablamos de peces. Tú callas. Yo nombro las borrajas. Tú clavas tus pupilas en mis pechos. Yo me sonrrojo. Nuestro intruso se va. Te vuelvo a mirar. Dices adiós. Yo, hasta mañana. Caminamos juntos. Un poco más. Miro al cielo. De reojo a ti. Me pregunto qué hago. Te digo que quiero que nieve. Tú sonríes. Siempre sonríes. Me dices que nevará. Yo te digo que ojalá. Cruzamos las miradas. Sonreímos al mismo tiempo. Nos besamos. En los labios. Suave. Dulce. Largo. Intenso. Vuelvo a tener los labios fríos. Me tropiezo. Te ríes. Me sonrrojo. Me agarras de la mano. Agacho la cabeza. Pensamientos remolones por mi cabeza. Llegamos al semáforo. Te beso. Yo. A ti. Ahora. Aquí. Me dices que nos veremos. Yo te digo que quizás. Tú me contestas que sí. Que quieres. Vernos. Vernos. Vernos. Besarnos. Y quizás. Quien sabe. Querernos.
sábado 13 de diciembre de 2008
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4 estrellas fugaces:
me encanta cómo consigues hacer de momentos cotidianos algo tan especial...
Es bueno ver la felicidad de las pequeñas cosas :) .
todo es tan poetico q enamora♥
Sigue disfrutando de los pequeños de la vida... me gusto eso: vernos vernos...
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