Me miras y me dices que no entiendes cómo he podido perder el tiempo con hombres que no merecían la pena. Desde tus brazos de marfil y tu boca de fresa, me cuentas cada tarde al acostarnos, que no entiendes como pude amar con tantas ganas y sentir tan poco. Últimamente, con tu llegada a mi vida, han aparecido reflexiones puras, impolutas, estimulantes, quebradizas...De los errores que he cometido en mi vida, que han sido unos cuántos, creo que el mayor de ellos hubiera sido no besarte. O no permitir que me quieras, o simplemente no querer quererte. De mis aciertos, quedaría perfecto entre estas líneas, decir que fuiste tú, pero lo que tú eres para mí, te lo cuento cada cierto tiempo, bajo mis sábanas, en la intimidad de mis piernas. Pero sólo te adelanto, porque sé que te gusta leerlo y otros muchos se mueren de envidia por ello, que voy a correr el riesgo. Intuición femenina o quizás porque estoy convencida. Lo único importante entre estas líneas, aún no has aprendido a leerme a pedazos, es que me lleve donde me lleve la corriente, por ti sí que habrá valido la pena romperme, partirme, dividirme, quebrantarme... porque eres el riesgo más estimulante que se ha cruzado en mi camino hasta ahora y probablemente hasta siempre. Porque si todo tiene límites, tú eres el último de los hombres que han rozado mis labios...Tú, para siempre...aunque te de miedo lo que implica ese siempre...
martes 29 de enero de 2008
Los hombres y límites de mi vida...
Publicado por Muñeca Pepona en 16:35 2 estrellas fugaces
viernes 25 de enero de 2008
Shhhh, silencio...
Las distancias se miden en palabras, aunque en la mayoría de los casos, el silencio no entiende de distancias. Sin palabras no hay comunicación, no hay riesgo de peligro. Con palabras dices todo, aunque pienses que no dices nada, por el contrario si callas, cuentas demasiado. No responder, no opinar, no contestar, a veces es lo adecuado y en otras ocasiones es lo incorrecto. ¿Cómo decidir cuándo está bien o cuando no, guardar dichas distancias? ¿Cómo saber qué hay cosas que nunca se deben contar si no es en su momento? ¿Qué es lo que realmente pierdes o ganas? ¿Cuándo decides, que hasta aquí basta?¿En qué momento justo te das cuenta de que todo aquello que amas, no tiene ni pies ni cabeza?¿Es cierto que queremos saber la verdad?Y si es así...¿Cómo sigues adelante si te destroza por
dentro?¿Cuándo estás preparado/a para dejar atrás tantas cosas y empezar de nuevo?¿Por qué todo son preguntas a las que la gente encuentra una respuesta, pero no es la que tú buscabas?
El silencio es precioso porque te escuchas a ti mismo por dentro, pero la mayoría de las veces es brutal, deshonesto, destructivo, aunque no te des cuenta, aunque a ti, no te arañe por dentro. El silencio afecta a quien espera, a quién pregunta, a quién escribe y nadie le contesta.
Es un arma de doble filo, porque en tres segundos sin decir nada, lo dices todo...Y por más palabras que utilices para justificarlo, el silencio sigue ahí, engendrando dudas, creando distancias, simulando un mundo donde lo irracional tiene sentido.
El silencio lo abarca todo...a todos...
Publicado por Muñeca Pepona en 10:19 2 estrellas fugaces
martes 22 de enero de 2008
Derivadas de mi corazón...
Publicado por Muñeca Pepona en 10:10 3 estrellas fugaces
lunes 21 de enero de 2008
Lo peor del amor...SABINA
Publicado por Muñeca Pepona en 22:02 1 estrellas fugaces
domingo 20 de enero de 2008
Las palabras sobran...desde hace tiempo....
No me ves aunque me coloque en frente, desnuda, sin ocultarte nada...
Hace tiempo que he dejado de ser ''alguien'' para convertirme en ''algo''...
Hace tiempo que tú ya no eres tú y yo me conformo con esto...
Me muero por dentro...
Publicado por Muñeca Pepona en 17:48 1 estrellas fugaces
sábado 19 de enero de 2008
Los 18 eran tu día
Empezar algo para ti, es como querer amar sin desearlo, algo imposible e irracional.
Escribirte unas palabras que no tengan frases sueltas, ni letras enredadas que formen te quieros inexistentes, es algo fácil y sencillo, porque ni mi mente, y mucho menos mis cuerpo,ya no te pertenece a ti.
A pesar de las fechas actuales y de los escarceos amorosos que hemos tenido a lo largo de nuestra vida, me da tiempo para pensar en muchas cosas relacionadas con esa relación que nunca tuve de verdad aunque a ojos de los demás si que existiera. Es difícil explicarla y más complejo es sentirla. Existen mil posibilidades para explicar aquello y otras tantas que derribarían todos mis sentimientos, ahora inexistentes y muertos, pero entonces, cuando pensaba que te quería, sentía que aún vivían.
Pensaba que te quería pero no era así y darme cuenta de que merecía más que cuatro besos mal dados a las tres de la mañana de unos días que no recuerdo, fue el mayor de mis logros. Decirte que alguien como yo, que cree ciegamente en el amor, merece que la cojan de la mano y que le digan que es lo mejor que alguien ha encontrado, es lo que realmente quería. Decirte que te quería hace mucho pero que el dolor de tu ausencia, mató todo aquello, decirte que esperé a que me quisieras y que finalmente lo conseguí demasiado tarde, y es que el tiempo, en estos aspectos, siempre nos pilla por sorpresa. Igual que te ha pillado a ti, una tarde de diciembre, cuando entre los susurros que nunca te he dado, te dije que mis besos eran dueños de otra boca.
A ti y a mí, nos faltó fuerza, nos faltó amor y un poco de pena. Nos sobra de valentía aunque tú eres un cobarde sin nombre que en su día me dejó el alma en vilo por unos sentimientos que nunca oí salir de tu boca, aunque de vez en cuando, creo que sí los sentí moviéndose por su corazón. A mí me sobran las ganas de amar y a ti te falta un poco de cariño. Por ello, creo que aquello que tuvimos durante tanto tiempo fue la tapadera para no afrontar que nos encontrábamos solos y dolidos. Yo por ti y tú por ella. Creímos que volver al pasado nos curaría todos los males, cuando en realidad lo único que hicimos fue disimularlos para que una tarde de un lunes que no recuerdo, me dijeras de la forma más cobarde:
''Tienes razón ni yo te quiero, ni tú me quieres''
Y así se acabó nuestra historia...por fin...
Publicado por Muñeca Pepona en 11:02 3 estrellas fugaces
martes 15 de enero de 2008
Cada día de la semana...
Los martes están plagados de gente cobarde, por eso es tu día preferido.
Publicado por Muñeca Pepona en 11:02 0 estrellas fugaces
viernes 11 de enero de 2008
Los cuentos que te cuento los martes
¿Cuántos cuentos quieres que te cuente antes de que te vayas a dormir? Puedo adornarte la vida con un poco más de ilusión y un puñado menos de dureza, porque a veces es un poco perra contigo. Aunque como siempre me dices, recolectas lo que siembras. Nunca se te dieron bien los refranes, ni las personas, por eso eres especial para un conjunto indudable de gente, y esas personas, supongo y sin suponer, que son las que valen realmente la pena. Quizás no para mí, que te escribo estas líneas desde un ordenador que no es mío pero que me encantaría que lo fuera, pero sí para ti. Esas personas de las que te hablo, o más bien, te escribo. Es tarde para ser mañana y demasiado pronto para ser tarde, pero tú estarás durmiendo, porque en tus sueños nadie te hace daño, o eso es lo que siempre me intentas contar cuando no te oigo porque estoy absorta en mis propios pensamientos, en mis miedos, como siempre.
Un día me dijiste que habías leído que escribir era jugar a ser Dios, era crear mundos donde tú nunca podrías vivir, y tú me susurrate: En realidad es donde realmente deseas estar. Tenías toda la razón del mundo, tú y el hombre singular, pero maravilloso, que deslizó sobre tu vida, esas sabias palabras. Me preguntas muchas veces si es posible seguir en pie cuando las cosas se derrumban, cuando estás atada a ellas y empiezas a descender por el pozo de la tristeza. Siempre te contesto que tú y yo, no moriremos de pena, que si no llegamos a viejas habrá sido porque hemos muerto de amor, pero no por tener la cara sin sonrisa, porque el dolor te desvalija el alma y el amor te la llena. En todo momento, esté contigo y esté con otra, el amor es lo que siempre nos completa.
Aunque me digas que no lo necesitas, cuando un martes cualquiera, una persona común, pero distinta, aparezca y te diga que se sienta a tu lado porque no quiere verte sola. Cuando tus lágrimas se conviertan en palabras y las caricias en simples bocanadas de frío, entonces sabrás que has encontrado a alguien, que de una forma u otra, te completa lo que tienes más vacío, el corazón o en su defecto, el alma. Descubrirás que tres centímetros pueden convertirse en un infierno cuando tus labios estén relativamente lejos de los suyos. Sabrás qué significan las mariposas en el estómago y adivinarás el por qué de todo aquello por lo que los poetas más significativos de todos los tiempos han escrito tantísimos versos.
¿Aún quieres otro cuento? ¿O prefieres que te baje de las nubes en las que últimamente nos encontramos, para poder ver un poco más clara la realidad?
Eres singular y eso es un don, pequeña.
Publicado por Muñeca Pepona en 12:51 0 estrellas fugaces
martes 8 de enero de 2008
El tamaño del sin querer
-Tengo que decirte unas cuantas cosas de ella. Me enamoré de ella durante cuatro años, aunque más bien creo que a los dos días ya suspiraba por sus huesos. Dudo que me quisiera de la misma manera, loca y formal, que la quería, y me extrañaría que durante cuatro años, sus labios fueran solamente míos. Sí,es cierto, me quiso, no mucho, pero lo hizo. Y lo hizo como nunca otra mujer me ha querido. Pero es demasiado valiosa para alguien como yo, para alguien como tú. Porque no podemos hacerla feliz todo el tiempo, cada segundo, durante cada aliento, porque te consumes por ella, porque mueres de amor. Nadie puede quererla tanto, porque ella no se conforma con cualquiera, aunque a ti te parezca que sí. Piensas que cada hombre anterior a ti, ha sido cruel y no la ha tratado como merecía, crees que tú podrás, que tu amor vencerá cualquier obstáculo, cuando en realidad el único impedimento que encontrarás será ella misma. Nada de eso te importa ahora, ni te importará entonces, porque te embruja con su mirada, con sus dulces besos repartidos por lugares insospechados de tu cuerpo, porque nadie te hará estar más tiempo en el cielo, que ella. Después de tanto tiempo, creo que no llora, aunque supongo que a estas alturas ya lo sabrás. Me pregunto qué te habrá dicho o qué te ha empezado a ocultar. ¿Sabes cuál es su verdadero nombre? ¿Sabes que no se llama Amanda?¿Sabes que tampoco se llama Lucía, ni Adela, ni Merecedes?
No existe nombre alguno que la defina o que la quiera, aunque yo más bien, creo que las únicas letras que lleva tatuadas en el alma son Miedo. Y por eso se irá sin que te des cuenta y volverá cuando te eche en falta, porque siempre lo hace, porque creo, que de todos los que han pasado por sus vidas, a ti es al que más va a echar de menos. Y espero que no vuelva a tus brazos a por un poco de amor disfrazado de sexo. Cuando lo haga, agárrala por su majestuosa cintura y no la sueltes hasta que llore entre tus brazos, hasta que de pronto, te des cuenta que es una niña, con miedo, con ansia de quererte de una forma irracional y desbocada, aunque te quiera. No la sueltes, no la pierdas, porque he visto como te mira, he observado detenidamente las muecas de su cara y las arrugas de amor que se le forman en las mejillas cuando a dos metros de tu boca, sonríe y ella misma se pregunta de qué dimensiones será todo lo que por ti siente.
-¿Por qué me dices esto?
-Porque yo la quiero, aunque le diga cada noche que la odio, aunque no le mande cartas los domingos por las mañanas, ni le susurre al viento las buenas noches. Por todo ello que yo no hago y que tú vas a hacer. Porque la quiero de una forma desmesurada y ella lo sabe, y yo lo sé y ahora tú mismo te has enterado. Porque no quiero formar parte de nada en su vida, porque ella da rumbo a la mía. Te digo todo eso, para que dentro de cuatro años, cuando aún la quieras y despiertes cada mañana, esté a tu lado. Porque tendrá miedo, porque conocerá a otras personas que le harán ver que todo esto es maravilloso, porque tú querrás abandonarla cuando menos la necesites pero al hacerlo te darás cuenta de que ella es todo cuanto realmente necesitas. Ni aire, ni leches, lo que necesitas de verdad es a ella. Porque quiero que sea feliz y he visto como diablos te mira y te juro que a mí nunca me miró así. Ella sabe que te quiere de ese querer que no entiende de miradas ni raíces. Ella sabe que lo que ahora siente es puro, impoluto, perfecto. Está segura de que tú sientes algo parecido, y me juego el cuello de que tiene miedo de que, realmente no la quieras.
-Pero la quiero.
-Pero tu amor sí que entiende de límites. El suyo es tan grande como este maldito universo.
Publicado por Muñeca Pepona en 14:00 0 estrellas fugaces
jueves 3 de enero de 2008
No tengo amor de mi vida, si no de película

Eres mi amor de película, aunque tengas el pelo alborotado y te gusten mis uñas rojas. Eres mi amor de película,por varias razones y todas ellas bien pintorescas, que sólo tú y yo sabemos. Todo saldrá bien, porque ahora que estás en mi vida, todo empieza a tener un poco más de sentido, todo empieza a ser un poco más real y cuando levanto los pies del suelo, tú me los agarras, para que no me haga daño cuando caiga, porque cuando lo haga, me cogerás, al vuelo, como el enamorado que rescata a su amada...como en el cine...Porque tú, eres mi amor de película.
Publicado por Muñeca Pepona en 23:45 1 estrellas fugaces




