lunes 25 de febrero de 2008

La soledad del abandono



Algún día lo entenderás, aunque no sepas del todo la verdad, estoy segura de que llegará el momento en que todas las piezas de este maldito puzzle tengan sentido para ti.
Es tarde para decir lo siento y demasiado pronto para nuevas oportunidades. Tu mirada está perdida y hace tiempo que no sabes muy bien donde te encuentras. Eres agonía y sufrimiento y a la vez agua y vida. 
No conozco una vida tan real sin ti, y tengo miedo de empezar a tenerla contigo. He escrito unas palabras. No son ni bellas ni adecuadas, pero es difícil decir adiós para siempre.  A ti, que tanto me diste, a ti que siempre me quisiste.
La tristeza y la soledad es el camino paralelo por el que paseamos cada mañana. Unos más cerca, otro más lejos y hay quienes nunca se salen de él. Tú nunca lo pisaste, ni siquiera en los últimos tiempos, cuando los años te convierten en alguien ejemplar y la sabiduría empieza a desprenderse de ti como la arena de tu toalla mojada.
No tienes alma, no tienes nada, pero me tienes a mí y a mis palabras. Todas ellas para ti, por todo y por nada, por la ausencia que ahora nos dejas y la alegría de no haberte ido en aquel momento, haber luchado, haber seguido, porque con orgullo puedo decir que siempre rondarás por mi vida.
Aunque te hallas ido, aunque ahora solo seas un leve susurro del viento, fuiste el mejor de los huracanes que pasaron por mi cabeza, por mi vida, por mi piel.

Aún noto tus últimos versos, tus últimos recuerdos, tu mano agarrando la mía. Aún puedo sentirte y eso es lo que más me llena.

domingo 24 de febrero de 2008

Bajo el humo de la distancia




-Hoy es Luna llena, noche de locos.
-¿Aún sigues fumando?
-Es la única adicción cuerda que me queda.
-¿Dijíste de locos?
-Sí, creo recordar que eso he dicho…
-Sabes, a pesar de no haberme enamorado nunca, hace mucho tiempo que te echo en falta.
-Ves, ya te he dicho que era noche de locos. Tal vez seamos canciones al oido en el tiempo.
-No creo que haya pasado el tiempo.
-Yo creo que estamos a mil kilómetros de aquí y que necesitamos tiempo. Tiempo para levantarnos, tiempo para crecer, tiempo para dejar que pase…
-Como el tiempo del reloj de arena que decora la cocina. Silencioso, preciso, exacto, egoísta.
-O simplemente sea mucho más fácil que todo eso y seamos la palabra “especial” para poder perdurar, junto al otro, a lo largo del tiempo.


martes 19 de febrero de 2008

Salir corriendo. Estar ahí.

Algunas historias están en el papel y otras en la vida, sólo un idiota no ve la diferencia.


Si alguna vez quieres algo,y me llamas, iré corriendo.Estaré en tu puerta cuando ya no quede nada por lo que correr.

Cuando tomas una decisión es inútil cambiarla.
No hay marcha atrás, hay que seguir, tener la vista, el corazón y la cabeza en donde tiene que estar. No vale la pena volver atrás.

Verás. Eres como todo el mundo. Cuando se ponen las cosas feas lo único que quieres, es huir y esconderte sola. Cuando estás tan lejos de mí y a mí no me queda nada.

Entonces si alguna vez quieres algo y me llamas...
Recuerda que iré corriendo.

Después de la tempestad viene la calma, pero recuerda que después de mí, como dijo A.S, no hay nada.


"Después de la tormenta siempre llega la calma.
pero, sé que después de ti,
después de ti no hay nada."

lunes 18 de febrero de 2008

I can't...



No puedo querer a quien sigue amando a otra mujer. Cómo la canción que nunca escribió Bosé. Las letras marchitadas, heridas, empadadas del sudor de mis lágrimas.Mi piel desgarrada, mis labios color miel. No puedo jugar a querer, seguir con este cosquilleo dentro de mi vida, con esas ganas de irme contigo al fin del mundo, haz las maletas que nos vamos. No puedo si en tu cabeza está ella. Porque ya lo hice una vez, y eso, te destroza. A mí, a ti, a los dos. No, no puedo.
Al igual que un día me di cuenta de que escribir sólo se quedaba en eso. En palabras tecleadas, en la muñeca pepona encerrada, enclaustrada entre los versos sin rima de estas páginas, para recordarme día tras día los errores del pasado y nos cometerlos ahora. Sólo es eso. Nada más.
El mismo día que me di cuenta de que no tenía el futuro que tú siempre quisiste que tuviera, en el mismo segundo de aquella tarde a Abril que crucé la puerta, supe que dejaba, en aquella habitación, mal decorada, las dos cosas que más había querido. A ti. A mis letras emparejadas.
No todo es para siempre, aunque me hubiera gustado ser tu todo en nuestro propio nunca jamás.

Se me olvidó decirte, que mis historias, no son de amor como siempre me decías. Ellas soy yo y alguna de ellas, estaban disfrazadas de ti...Una pena, tan grande como perderte a la Luna bailar con las estrellas, es que tú no supieras encontrar la magia encerrada en todas ellas...

Feliz noche de invierno, pequeña golondrina, ya queda menos para que despiertes y seas, de nuevo, libre.

Dulces sueños.

jueves 14 de febrero de 2008

Entre la gente...




Te escribo desde la melancolía de un bar repleto de gente...

Sólamente tengo que decirte que no puedo volver a verte, porque me falta el aire, me consume la envidia, me muero de amor y ni siquiera te das cuenta. Todas las estrofas hablan de ese sentimiento, todas eres tú, y ya no tiene ni pies ni cabeza.
No quiero que me quieras. No quiero que me busques, ni que me esperes, ni que me sientas. No quiero que tus suspiros lleven mi nombre, ni tu boca mis besos, ni tu lengua mis versos. No quiero distancia ni cercanía, no quiero mensajes rotos, ni botellas sin aire, ni arena sin mar. No quiero que no luches por mí, ni que te partas las alas por dentro. No puedo. No aguanto. Me muero. Quiero un descanso. Un tiempo muerto. Coger aire y volver. O quizás quedarme, o desaparecer. Necesito lo inexistente, lo vivo, lo inerte.
No te necesito a ti, ni tus recetas de alcohol y pena, ni tus pastillas de amor y felicidad. No quiero nada de eso, y nunca te he querido a ti.


"¿Por qué coño crees que nadie merece quererte?" Esa fue tu contestación a las cuatro palabras mal sonantes que te escribí en una servilleta, antes de tirarte el café en tus pantalones nuevos.(Cuánto lo siento)
8 meses después, me miraste sigilosamente a los ojos y me susurraste de pupila a pupila:
"¿Ahora me dejas quererte?"
Sabías la respuesta, pero yo siempre te dije que la gente cambia de opinión cada día, y tú probaste, por si hoy era una de esas mañanas en las que te quería.

Una historia (normal)



-No sé que decir.
-Creo que adiós es lo normal.
-No te mereces esa simple despedida.
-Tampoco creo que necesite lágrimas y rosas.
-Yo no he dicho eso.
-Pero lo has pensado.¿Crees que escribirás una historia sobre esto?
-¿Sobre qué?
-El momento, tú y yo. Tu enorme dificultad para dejar marchar a las personas.
-¿Cómo dejas que alguien se marche? ¿Cómo sabes que eso está bien, que todo cambia? ¿Cómo encuentras la forma de sentirte a gusto en la vida sin que te parta el corazón?
-Ves, ya tienes borradores en tu cabeza. Pequeños esquemas, inquietudes. Preguntas sin respuesta.
-Pero...
-No, esta vez no estaré ahí para resolvertelas.
-¿Me odiarás?
-Te diré que no me importas, que nunca lo has hecho, que tú para mí no existes, y me iré con la cabeza alta, y me arrepentiré al cruzar esa esquina. Creo que de vez en cuando te escribiré y pensaré en ti. Un poco. Creo que sí. Te irá bien.
-Eso no responde a mi pregunta.
-Tú tienes la respuesta.
-Lo sé.
-Es la hora, pequeña. Déjame ir.
-Siem...
-No lo digas.
-De acuerdo.
-Por cierto: Si quieres a alguien a veces tienes que dejarlo ir, beber a tragos largos la libertad y quizás con el tiempo todo se calme. Tu vida tendrá un vacío que nunca podrás llenar del todo, pero no te darás cuenta. No está bien o mal, simplemente hay que seguir. Tendrás el corazón siempre roto...eres demasiado buena para esta realidad.
No me mires así, son las respuestas a tus preguntas, son el principio de tu nueva novela.
-No sé que decir...
-Creo que adiós es lo normal


Despedidas en San Valentín

viernes 8 de febrero de 2008

Con M de marmota

Vamos a dejar el amor con pasión, como unión, como mero sentimiento idealizado. Abro un capítulo nuevo en el blog donde describiré, selectivamente y minuciosamente a personas que tengo al rededor. Un espacio donde los sentimientos serán meros espectadores de quienes realmente aprecio.

M es alegría, es fuerza y a la vez es todo un carácter. Si no la oyes, te grita para que lo hagas. Tiene miedo de que nadie la escuche, de acabar sola. Pero personas como ella, nunca terminan conviviendo con la soledad, porque sin M, mi vida no tendría sonrisa, emoción, euforia. Dieciocho años con ella, me han servido para crecer como persona, para quererla a dos centímentros, para amarla en la distancia. Yo no soy nada sin ella, y ella se muere sin mí. Gracias a Dios, nos parecemos mucho, por lo tanto, encuentre donde se encuentre, siempre está conmigo. En todo este tiempo he aprendido que mis triunfos, son los suyos, que mis lágrimas  parten su corazón y que mis caras largas inquietan su preocuación. Es magia, es vida, es todo cuanto siempre he querido tener. No necesito a otra, no quiero a otra M en mi vida, porque con la mía, me sobra y me basta.

Cuando nadie apuesta por mi, cuando las esperanzas se pierden y lo único que quieres es rendirte, aparece con más energía que nunca y te agarra de la mano, porque si caigo, ella va a estar siempre a mi lado. Me mirará y me diré: Sé que puedes hacerlo, adelante, porque si no lo consigues ahora, lo harás mañana.

Nadie se rié con más intensidad que ella, nadie se interesa, aunque no entienda nada, por mis ecuaciones interminables, como lo hace ella. Me grita, se enfada. Le grito, me enfado. Estoy segura de que no existe persona en este mundo que me mirase con tanta emoción, con tantas ganas de comerse el mundo, conmigo en sus brazos, como ella. Es lo mejor que me ha pasado. Lo primero que vi, lo único que no quiero que se vaya nunca. Mi madre lo es todo, y sin ella, aunque me repita, no soy nada.

Alguien una vez me dijo:

-Si te vas fuera, sabes que tu madre se muere y que tú también sin ella...

Y que razón tenía...

jueves 7 de febrero de 2008

Sin ti, contigo, sin ti.

Espero que el viento no te tape los ojos,
espero que sigas siendo feliz,
que tu mirada no se apague.
Espero que tus sueños no se amarguen,
ni las ilusiones pierdan su color.
Espero con impaciencia tu regreso,
aunque venga cargado de dolor.
Ansío, espero, me muero, por una vida
sin ti, aunque dudo que pueda estar contigo.
No te espero, ni te quiero, ni siquiera te anhelo
pero quedan mejor unos versos de amor 
ya que la traición nos pilla de paso.
Los gatos de cuatro patas cantan bajo la luz
que nunca has dado, para decirte que me han visto
sonreír en los labios, rasgados y olvidados,
de un muchacho de pelo alborotado.
Las estrellas iluminan mi cara,
las noches se pierden en mi mirada,
los amaneceres se esconden en mis sábanas
y tú jamás volverás a presenciarlas.
Soy la deuda de tu vida, que no se paga con dinero.
Seré la espina que duele, la niña que anhelas,
tu pensamiento inquieto, un soplo del pasado,
la mujer de tu no vida.

miércoles 6 de febrero de 2008

De lunes a domigo

Todos los días de la semana, te tengo.

Los martes descubrimos nuevos lugares.

Los miércoles tus manos recorren cada centímetro de mi áspera piel.

Los jueves jugamos a mirarnos, a desearnos, a cometer locuras bajo la luz de tus velas.

Los viernes compartimos cama con tequila.

Los sábados son todo un menú de platos sin combinar. Amor con lujuria, o amor sin sentido. Al gusto del consumidor, apto para el paladar de cualquiera. Aunque cualquiera sólo seamos tú y yo.

Los domingos somos un poco más reservados y nos limitamos al diálogo, sugerente y exquisito, a las palabras que nos hemos reservado durante cada noche antes de acostarnos. Tu subcosciente te juega malas pasadas y de vez en cuando me dices por lo bajo que me quieres. Muy bajito, para que casi no te oiga, porque así es mejor. En los juegos de la seducción, lo último que se imbolucra es el amor, y depende en que lado de la cama duerma, si en el tuyo o en el mío, estamos los lunes juntos. Porque si me susurras demasiado fuerte tus sentimientos, desaparezco...Y eso, últimamente, te da miedo...

He empezado a creer que has cruzado la línea, que te has enamorado, que no me dices nada porque los lunes son el mejor día. Porque ese día no hacemos nada, tan sólo nos limitamos a mirarnos, a leernos entre líneas, a gritar en silencio cuánto me necesitas, cúanto te he echado de menos. Hoy es miércoles, hoy no has venido, hoy no has podido más y me has dicho, todo lo alto y claro que has podido "Qué demonios te pasa que no me dejas quererte".

Hoy hemos acabado con todo. Hoy te he perdido, y creo que hasta el domingo, no te echaré de menos.

O eso es lo que me resigno a creer...hasta el domingo no te echaré de menos, y he olvidado en qué día de la semana me encuentro...así es más fácil...

viernes 1 de febrero de 2008

Muñeca Pepona al desnudo...

Cinco rarezas:


1- Salgo eufórica de los exámenes me salgan bien o mal.
2- Me gusta andar descalza para sentir el frío.
3- Tengo una lista de libros y películas que tengo que acabar de leerme y ver.
4- Soy capaz de dormir a cualquier hora del día.
5- Tengo una serie de ''normas'' que me autoimpongo para no volver a cometer los errores que he cometido.

Si yo fuera....

Si fuera un mes: Diciembre
Si fuera un planeta: Marte por ser rojo
Si fuera una hora del día: La del desayuno
Si fuera una bebida: El tequila
Si fuera un instrumento musical: Las cuerdas de tu guitarra
Si fuera una fruta: sería una sandía
Si fuera un sabor: Sin duda, chocolate.
Si fuera un postre: El volcán de chocolate...
Si fuera una comida: Patatas bravas
Si fuera una parte del cuerpo: Los pechos
Si fuera un CD: Miss Lios
Si fuera una canción: Rubia de la cuarta fila
Si fuera una asignatura: Física
Si fuera un deporte: Baloncesto
Si fuera un número: 12
Si fuera una edad: los dieciocho
Si fuera un color: Rojo Valentino
Si fuera una ciudad: Venecia
Si fuera un invento: La imprenta
Si fuera una película: Elizabethtown
Si fuera una carrera profesional: Física-escritora
Si fuera un país: Holanda
Si fuera un sentimiento: La pasión
Si fuera una virtud: La sinceridad
Si fuera un defecto: Rencorosa
Si fuera un artista: Dalí
Si fuera un libro: Caperucita en Manhattan