miércoles 31 de diciembre de 2008

31 de diciembre, fum fum fum

El mejor momento del año, es ese en el que uva por uva pides un deseo y llega la última campanada, alguien desde la televisión dice: "Bienvenido el nuevo año" y tú sonríes, abrazas a tus más queridos y dejas todo lo que te ha dolido del 2008 por un momento en el pasado, y sonríes como si al tragarte la última uva hubieras machacado el dolor y nunca más volvieras a sentirlo, mientras te llenas de ilusiones, de esperanzas, de nuevos retos y propósitos. Ese es el mejor momento. Cuando sonríes y eres feliz. 

Desde aquí a donde os encontréis:

Os deseo una noche llena de felicidad, y un año plagado de sonrisas. 

Y gracias por las 50.000 visitas, en el 2009 habrá más ovejas que coman estrellas.

domingo 28 de diciembre de 2008

De madrugada


1:31   Estoy sola en mi habitación, me calzo las botas, me enfudo el abrigo y salgo a pasear de madrugada. Únicamente suena en mi cabeza la melodía de las palabras que llevo dentro. Sólo oigo, sólo siento un "Te echo de menos"

domingo 21 de diciembre de 2008

Hoy no es un día de esos...


Muy de cuando en cuando vas a la peluquería, y hojeas revistas del corazón. Y ves esos reportajes que hablan de mujeres a las que todo les va bien. Tienen una casa increíble, un marido maravilloso, un bebé "que ha llenado de felicidad su corazón", un cuerpo increíble gracias al gimnasio, a las dietas y a la cirugía… Una vida envidiable, en el auténtico sentido de la palabra. Pero resulta que entras y sales de las depresiones como si lo hicieras por puertas giratorias, que los amigos que tenías quizá no eran tan amigos, o quizá se fueron a vivir al campo, o quizá viven en otra ciudad, que en cualquier caso construyeron otras vidas en las que ya no pueden quedar a tomar cañas contigo, o simplemente sustituyeron tu nombre por otro un poco más largo. Que te equivocaste al elegir amantes y que te colgaste por más de uno que no sabía ver más allá de su propio ombligo, mucho menos a la persona que tenía al lado, con todas sus debilidades y sus miedos. Que te cansaste de poner al mal tiempo buena cara, una sonrisa en todos lados, un abrazo en cada momento. Que de vez en cuando querrías salir en el colorín y decirlo claramente: Yo no soy perfecta, no consigo todo lo que quiero, no estoy a gusto con mi vida, no me entiendo a mí misma y de paso no entiendo a los demás. Y te recuerdas que, por supuesto, la vida no es blanca o negra y que hay infinitos matices de gris. Y te preguntas como pudiste querer tanto a alguien y ni siquiera darte cuenta, mientras te encuentras dándole la oportunidad a alguien que te va a querer de verdad, pero estás tan acojonada que andas muy lento para que no se vaya. Que hay muchas cosas bonitas a tu alrededor pero que casualmente hoy no estás en disposición de verlas, que no tienes al que te mete en su cama para darte besarte y decirte que todo va a ir más que bien, porque se ha ido lejos, aunque sabes que va a volver y tendrás más besos en esa cama, y amor y pasión y todos los sentimientos que se sienten en las cuatro paredes de un sexto durante una tarde, pero hoy, no estás en situación de sentir nada, porque hoy, directamente, no sientes, quizás el invierno, por un momento, te ha congelado por dentro, pero sólo por un momento...

jueves 18 de diciembre de 2008

De nuevo...

Hoy he experimentado esa sensación que conlleva que se te erice la piel, el corazón lata más fuerte y sonrías hasta cuando duermes. Sí, hoy lo he vuelto a sentir, y sabes, me sigo emocionando, ilusionando y...temblando.

sábado 13 de diciembre de 2008

Viernes al mediodía.


Doy un paso. Tú me gritas. "Espera". Me detengo. Me vuelvo. Sonríes. Suspiras. Respiro. Me miras. Te digo que estamos en otoño. Tú que hace buen día. Andamos. Alguien me llama. Cierro los ojos. Paramos de nuevo. Viene. Andamos los tres. Hablamos de peces. Tú callas. Yo nombro las borrajas. Tú clavas tus pupilas en mis pechos. Yo me sonrrojo. Nuestro intruso se va. Te vuelvo a mirar. Dices adiós. Yo, hasta mañana. Caminamos juntos. Un poco más. Miro al cielo. De reojo a ti. Me pregunto qué hago. Te digo que quiero que nieve. Tú sonríes. Siempre sonríes. Me dices que nevará. Yo te digo que ojalá. Cruzamos las miradas. Sonreímos al mismo tiempo. Nos besamos. En los labios. Suave. Dulce. Largo. Intenso. Vuelvo a tener los labios fríos. Me tropiezo. Te ríes. Me sonrrojo. Me agarras de la mano. Agacho la cabeza. Pensamientos remolones por mi cabeza. Llegamos al semáforo. Te beso. Yo. A ti. Ahora. Aquí. Me dices que nos veremos. Yo te digo que quizás. Tú me contestas que sí. Que quieres. Vernos. Vernos. Vernos. Besarnos. Y quizás. Quien sabe. Querernos.

lunes 8 de diciembre de 2008

Tú ya no eres tú...


Cuando nos encontrábamos casualmente por la calle tú solías decir alguna frase hecha como "Cuánto tiempo", a lo que yo respondía distraídamente "Sí, un montón". Como si no llevara la cuenta...Y es que no sé estar enamorada durante toda mi vida de alguien que en cada estación baja a mirar si hay alguna jovencita que le vaya a querer más. Lo siento, no soy de esas que quieren para siempre a personas que no las querrían ni cinco minutos seguidos. ¿Me estoy disculpando? ¡Qué narices! Al contrario, me siento orgullosa de no quererte, de volver a sentir eso que se siente cuando vas por la calle y tu acompañante te roza la nuca, le miras, te mira y pimpampum un beso más en una noche de invierno. Pero lo que más me alegra, es que esa persona no seas tú. 

Sabes, entre todas las cosas que me dijiste durante todo el tiempo que fuiste en mi vida, solamente hay una con la que estoy de acuerdo. "Ambos sabemos que ni yo me olvidaré de ti, ni tú de mi". No te he guardado en el olvido, únicamente he borrado tu nombre de mi corazón, que es más gratificante y reconfortante que olvidarme de cuanto te quise (y en ciertos momentos, lo mucho que me quisiste).

jueves 4 de diciembre de 2008

Felicidad :)


Felicidad en estado puro, sin una pizca de aliciente, y con mucho conservante. Brutal, sensorial, dinámico, excitante...¡El mejor placer del mundo!

Mucho mejor que los bombones, los turrones, la nocilla, el caramelo, la nata, las trufas congeladas. Mejor que la sopita recién hecha después de llegar de fiesta, que las comidas de navidad, o las tartas que hace mamá cuando cumples años...

Mejor que las drogas, que la heroína, el hachis, la maría, el éxtasis, la farlopa, los porros, el tabaco, el alcohol, la hierba, el costo, la coca, el crack...

Mejor que un buen polvo, que los besos en el cuello, en la cadera, que una orgía, un beso a destiempo, un beso en su momento, un orgasmo, varios orgasmos, el sexo tántrico, el kamasutra...

Mejor que los labios de Angelina Jolie, las piernas de Claudia Schiffer, la sonrisa de George Clonney, el lunar de Cindy Crawford, mejor que los oros olímpicos de Michael Phelps, y el talento innato de Picasso o que los poemas de Becquer. 

Mejor que las victorias inesperadas, las sorpresas deseadas, las metas conseguidas. Mejor que los besos de reencuentro, los abrazos de perdón, o las cartas de bienvenida.

Mejor que How I wish you were here de Pink Floyd o las míticas canciones de los Beatles, los solos de guitarra de Hendrix,la declaración de amor de Bono a su mujer, el famoso happy brithday de Marilyn, incluso mejor que el feliz cumpleaños que te arrancó tu primera sonrisa.

Mejor que Batman, Superman, Spiderman, Elektra, Cat woman, Mario Bross, Drácula, juntos, mejor que todos los libros de Harry Potter o Star Wars en vivo y en directo.

Mejor que ser el primero que pisa la luna, llevarse el mayotte amariilo, o ganar el mundial, o adquirir la libertad, incluso mejor que tener una segunda vida...

Vivir la felicidad en estado puro. Sin límites.